EL TIEMPO
Voy mirando el tiempo que viene
El sublime, el eterno, el que no se detiene
Y en su incesante redoblar me tiene
Como a un niño acobardado, temeroso y frío
Mirando las constelaciones, los planetas lejanos
Las estrellas cercanas y el inclemente invierno
Envejeciendo juntos, cada uno a su modo
Quemando las horas, los días, los años, los siglos
El tiempo no existe, no existe el silencio
Solo el sol se resiste a no morir, parece
Pero todo muere, hasta la suerte.
Y aquí voy buscando calor junto a la hoguera
Que arde incesante, que muerde, que hiere
Buscando un pan que comer
Y un lecho donde yacer
Asi va el tiempo y no espera, como el caudal de un río
Como la eterna marea y las estaciones.
Como el poema olvidado, como el amor, como un crío
Como el sueño anhelado, como una flor, como un suspiro.
ELMER BENITEZ CASTILLEJOS.
Enero 2009-01-14
Voy mirando el tiempo que viene
El sublime, el eterno, el que no se detiene
Y en su incesante redoblar me tiene
Como a un niño acobardado, temeroso y frío
Mirando las constelaciones, los planetas lejanos
Las estrellas cercanas y el inclemente invierno
Envejeciendo juntos, cada uno a su modo
Quemando las horas, los días, los años, los siglos
El tiempo no existe, no existe el silencio
Solo el sol se resiste a no morir, parece
Pero todo muere, hasta la suerte.
Y aquí voy buscando calor junto a la hoguera
Que arde incesante, que muerde, que hiere
Buscando un pan que comer
Y un lecho donde yacer
Asi va el tiempo y no espera, como el caudal de un río
Como la eterna marea y las estaciones.
Como el poema olvidado, como el amor, como un crío
Como el sueño anhelado, como una flor, como un suspiro.
ELMER BENITEZ CASTILLEJOS.
Enero 2009-01-14

